DEBEMOS CONFIAR
plebiscito.
Del lat. plebiscītum.
1. m. Resolución tomada por todo un pueblo por mayoría de votos.
2. m. Consulta que los poderes públicos someten al voto popular directo para que apruebe o rechace una determinada propuesta sobre una cuestión política o legal.
3. m. En la antigua Roma, ley que la plebe establecía a propuesta de su tribuno, separadamente de las clases superiores de la república, y que obligó al principio solo a los plebeyos, pero más tarde a todo el pueblo.
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Nuestra historia nos muestra
ejemplos por doquier, la razón y la entereza nos obligan, la justicia nos reclama,
la solidaridad con el pueblo mismo nos alerta, y hasta la astucia y la
sagacidad política nos llama a seguir ejemplos tan nobles como sabios; Hay que
consultar al pueblo.
2009, 2004, 1999, 1992, 1957, y por
qué no decirlo, el mismo 1810, son
fechas que nos recuerdan no solo el valor por la voluntad del pueblo para
resolver grandes dilemas, sino también la capacidad de interpretación del
momento social y político de nuestros líderes para asumir a la consulta como un
instrumento de negación o de validación del rumbo para cada momento, y por
supuesto que incluso podemos decir que con sagacidad librarse de la
responsabilidad de pasados o futuros errores en lo que a ellos se refiera como individuos. El plebiscito es parte de una maniobra sumamente
inteligente, sagaz y astuta para trasladar la responsabilidad a nuevas
estructuras (una responsabilidad obviamente definida hoy en día en Venezuela), pero que termina por
elevar en cierta forma la imagen de quien o quienes lo proponen.
En este caso actual de una nueva
consulta en Venezuela, puede ser visto (el plesbicito) a mi parecer como la oportunidad de convertir
(transformar) y presentar al satanizado gobierno "madurista", al asediado Nicolás Maduro,
pero en toda y más importante instancia al pueblo venezolano mismo como los
constructores de su propia validación, los constructores de su propio camino democrático
tal y como en su momento lo asumió el comandante Hugo Rafael Chavez Frias, quien con su característica
sagacidad y suprema inteligencia avizoró que debía validarse ante el mundo
internacional para borrar la imagen que habían pretendido comprometer los
sectores más radicales de la derecha venezolana del momento.
Es hora de un nuevo por ahora, un
nuevo e inteligente por ahora; construyámoslo y enmendemos la imagen demoníaca
que han proyectado sobre el proceso que iniciamos junto a nuestro extrañable líder
Hugo Rafael Chavez Frias; Nadie mejor que nuestro líder actual para tomar las riendas de manera
voluntaria para consultar al pueblo una vez más. Los recursos los tenemos, la
imperiosa necesidad existe, tenemos también la fuerza política, entonces por
que dejar que se nos arrebate la oportunidad de ser los protagonistas de una
enmienda en nuestra propia praxis.
Es que acaso, no confiamos en la
voluntad de tanto y tanto venezolano de a pie a quien hemos transformado la
vida y la manera de pensar; Es que acaso no nos reconocemos aun como la única y
mayor fuerza política heredada de nuestro máximo líder; A mi parecer, el mismo
sector oficialista y el pueblo revolucionario debía proponer un nuevo plebiscito
por intermedio del único y constitucional presidente de la República de Venezuela.
#Nicolas_Preguntanos.
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